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Seguimos hablando de cine social. Sí tienes alguna copia o link para disfrutar de estos ejemplares, envíalos!

 

1980

Los Cangrejos

Si, otra vez Chalbaud, pero es inevitable. El director adaptó al cine dos de las cuatro historias que forman parte del escandaloso libro de Fermín Mármol León 4 Crímenes 4 Poderes. En Venezuela se le da el nombre de cangrejo a un caso policial de gran dificultad y que suelen no resolverse. En esta ocasión, los cuatro cangrejos seleccionados por Mármol León son casos en los que estaban relacionados los poderes políticos y económicos del país. En Cangrejo I (1982), Chalbaud lleva al cine el caso Vegas Pérez, en el que un niño de familia rica es secuestrado por su hermano y sus amigos que estaban envueltos en tráfico de drogas. Cangrejo II (1984) narra la historia de un sacerdote que asesina a su hermana en un crimen pasional. Tanto las películas como el libro dejaron en evidencia la corrupción y decadencia de la alta sociedad venezolana.

Dos películas, un crimen y una censura

Entre 1980 y 1981 un crimen sacudió a la sociedad venezolana, el policía Argenis Rafael Ledezma asesinó por celos a tres jóvenes amigos de su esposa, quien no alcanzaba los 18 años y llevaba varios casada con él. Apenas habían pasado tres años cuando el director Luis Correa intentó estrenar su película Ledezma, el caso Mamera, pero el enfoque crítico que dejaba al desnudo la complicidad policial hizo que sobre él cayera el gobierno. En 1984 Luis Correa se convirtió en el único cineasta venezolano preso por el contenido de su película, lo cual sorprende si vemos todas las de esa misma década. El filme fue censurado por los tribunales y no se permitió su exhibición, pero unos años después el crimen de Ledezma llegaría a la pantalla. De la mano de la cineasta Solveig Hoosteijn –ver nota del cine relizado por mujeresMacu, la mujer el policía no solo llegó a la pantalla, sino que se convirtió en un éxito rotundo de taquilla, encabezando la lista de las películas venezolanas más taquilleras.

Clemente de la Cerda se despide a lo grande

Al mundo del cine de los 80 le tocó ver partir a un grande. Clemente de la Cerda falleció en 1984, pero no sin antes dejar su huella con dos grandiosas películas Retén de Catia (1984) y la póstuma Agua que no has de beber (1986). La primera de las dos es la adaptación de otro libro escrito por Gustavo Santander, bajo el seudónimo de Juan Sebastián Aldana, donde narra la represión contra los estudiantes, las actividades guerrilleras que se mantienen activas, el hacinamiento en las cárceles y el abuso policial. La segunda película es una obra póstuma, donde cambia el rudo tono de sus filmes anteriores por una comedia, que sin abandonar la crítica social satiriza la viveza criolla.  Sin duda, De la Cerda merece la atención de todos los venezolanos amantes el cine.

La clase media da risa

Dos películas de esta década colocaron a la clase media en la pantalla, mostrando lo ridícula que puede llegar a ser en su cotidianidad diaria. Coctel de camarones en el día de la secretaria (1983) es una sátira de Alfredo Anzola, que a través de un crimen y una situación hilarante quiere exponer las costumbres de la clase media venezolana. No podía faltar un tema en esta década, la relación de los venezolanos con Miami, y la película de Antonio Llerandi Adios Miami de 1984 lo trae a colación en su título para narrar una historia en la que confluyen a través del humor la corrupción, la política y el nuevorriquismo.

Dos películas y un director para terminar

Olegario Barrera es un director cuya obra hemos mencionado antes cuando hablamos de las locaciones de su última película. Por ese tiempo Barrera hacía un cine comprometido con la crítica social desde una perspectiva inteligente y de gran calidad. En 1985 estrena Pequeña Revancha, adaptación del cuento La Composición de Antonio Skármeta, en ella pone en voz de unos niños la denuncia sobre el gobierno y su represión. Luego de eso, en 1987 se estrena Operación Billete, protagonizada por Tomás Henríquez quien encarna a un trabajador bancario, que tras cuarenta años en el cargo y a punto de jubilarse descubre un chanchullo entre los ejecutivos del banco, luego de los intentos de soborno y un atentado hará un plan para dejarlos al descubierto.   

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Pablo Gamba recuerda que entre 1976 y 1985 cada año al menos dos películas nacionales estuvieron entre las 10 primeras en taquilla. Solo entre 1976 y 1980 recaudaron ingresos que doblaron el de los estrenos extranjeros. Cuando pienses que no te gusta la violencia o lo social en el cine venezolano, acércate a su historia y ve alguna de las películas mencionadas, te podrías llevar una sorpresa.


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